Image by Dan Meyers

MENOS PALABRAS VACÍAS Y MÁS ACCIONES CONCRETAS

September 7th 2020
First published in Diario Critico in 2009

El 15 de enero, el gobierno chileno anunció que lamenta el ataque israelí a una sede de la ONU en la ciudad de Gaza. Como tantos otros países de la comunidad internacional, Chile está enfrentando esta crisis humanitaria muy tarde y con reacciones que dejan bastante que desear.
Desde que comenzó el conflicto el 27 de diciembre 2008, han perdido la vida en Gaza al menos 900 palestinos, más de un tercio de ellos civiles, incluido 200 niños. La comunidad internacional básicamente se ha quedado al costado, mirando como se desarrolla esta masacre. Ahora que lleva más de tres semanas y con numerosas víctimas civiles, siguen con sus llamamientos de alto el fuego y sus medidas mal concebidas.
La Unión Europea ha protestado de manera inconsistente y débil, prestando mas atención en mantener sus relaciones con Israel que en actuar de manera firme con una voz unida frente a las acciones que son la causa de esta crisis humanitaria, como les corresponde. El ministro de Relaciones Exteriores de República Checa (en ejercicio de la presidencia rotativa del bloque), Karen Schwarzenberg, recordó que los gobiernos de la UE acordaron en junio fortalecer el vínculo y que esa decisión solo puede ser revisada por los propios gobiernos.  Otros estados europeos han reaccionado y condenado más fuertemente, pero ¿para qué sirven las palabras vacías que no se materializan?
Muchos gobiernos se llenan las bocas hablando sobre los actos desproporcionados de Israel y el hecho de que la situación no hará más que fortalecer a los radicales frente a los moderados mientras que en la práctica siguen alimentando al conflicto. El gobierno de George W. Bush, entregó a Israel más de 21.000 millones de dólares en asistencia de seguridad, incluidos 19.000 millones sin compromiso de pago alguno,  mientras que lo último que hace falta ahora son más armas y municiones en esta región donde se encuentran tan vulnerables las personas civiles.
Bolivia y Venezuela actuaron y cortaron todas sus relaciones diplomáticas con Israel. ¿Pero, para que sirve castigar a uno de los responsables si ambas partes llevan la culpa y siguen ignorando los llamamientos de alto al fuego? Castigar a Israel, al tiempo que los grupos armados palestinos siguen con sus ataques solo lleva a una cosa: aumentar el odio y mantener vivo el conflicto en lo cual seguirán muriendo personas inocentes de ambos lados.
Lo que realmente es necesario en este momento es un embargo de armas completo para todas las partes implicadas en el conflicto, que sea impuesto y mantenido por el Consejo de Seguridad de la ONU. Además la comunidad internacional tiene la responsabilidad de poner sus palabras en acción y sancionar a ambas partes de inmediato.
Chile también forma parte de esta comunidad internacional y comparte la importante obligación de actuar frente a este conflicto armado que viola el derecho internacional humanitario y los derechos humanos de las personas atrapadas en la Franja de Gaza. No hacen falta más palabras vacías si no acciones concretas.